lunes, 17 de marzo de 2014

BLACK SAILS

Vamos a dejar por esta semana los temas relacionados con la psicología y la mitología para cambiar un poco el ambiente y darle un toque histórico al blog.
Llevaba tiempo queriendo que saliera una serie que reflejara un mundo que siempre me había gustado desde pequeña, y que según compruebo en la gente, es algo que parece atraer a casi todo el mundo: los piratasEsta serie es Black Sails.


He oído críticas sobre el aspecto de los personajes, que si son demasiado guapos o que están demasiado sanos para la época y el modo de vida que llevaban, pero no debemos olvidar que es una serie y por lo tanto está dirigida a un público mayoritario. Si la producción hubiera elegido a gente desdentada, picados de viruela y tullidos, seamos sinceros, no habría tenido el éxito que ha conseguido la serie.
A parte, creo que tenemos tan mitificado el mundo de la piratería que creo conveniente hacer un breve resumen para situarnos en él.

Lo que se conoce como la era dorada de la piratería, ese periodo en que salen todos los bucaneros, contrabandistas, piratas, mercenarios, mercantes y mercenarios de los que hemos oído hablar, apenas llega a abarcar 80 años o un siglo como muchísimo: de 1650 a 1730 grosso modo.
Esta serie se sitúa en el último periodo de esa época, en los primeros años del siglo XVIII en  Nassau en la isla de Nueva Providencia, en las Bahamas.
No voy a cometer ningún spoiler cuando hable de los personajes, ya que de los únicos que voy a comentar son los históricos, y si se mantienen en esta segunda temporada, según los libros de historia, ya se sabe cuál es el futuro de cada uno de ellos.

La serie juega con mezclar protagonistas creados para ella como Max o Eleanor Guthrie, protagonistas literarios del género como John Silver, el Capitán James Flint, Billy Bones…, y piratas históricos bien recogidos y documentados como el Capitán Charles Vane, Jack “Calicó” Rackham o la legendaria Anne Bonny.
En la serie se nos presenta la tripulación del Ranger, el barco del capitán Vane, con Rackham como su segundo de a bordo y la misteriosa y letal Anne siempre a su lado.


Charles Vane gobernó los mares sólo durante 4 años (1716- 1720) pero le dio tiempo suficiente para hacerse un nombre dentro de la comunidad pirata y ser reconocido como uno de los capitanes más crueles y temidos de la era, junto con uno de los hombres que menos respetaba las propias leyes de la piratería. Finalmente será rescatado de una isla en la que se quedó varado después de que su barco se hundiera en una tormenta, y al ser reconocido por otro pirata rival se le entregó a la justicia y acabó ahorcado por sus crímenes sin mostrar el mínimo arrepentimiento.
Jack Rackham fue un pirata sin par en todos los aspectos de su vida. Se ganó el sobrenombre de Calicó por los colores que le gustaba lucir en sus ropas, pero si es conocido y destacado por algo es por ser el único que se atrevió a llevar a bordo de su barco a las dos mujeres piratas más famosas de la historia: Anne Bonny (su amante) y Mary Reed considerándolas sus iguales.
Consiguió ser nombrado capitán después de que la tripulación del Ranger se amotinara contra Vane y el fuera elegido, al ser el contramaestre, como nuevo capitán de navío. Aunque no tuvieron mucha suerte tras ese suceso y perdieron cada uno de los barcos que habían capturado en el proceso viéndose obligados a quedarse en tierra y solicitar el perdón real en Nueva Providencia. Allí, este dandy marino conocerá e iniciará relación con una mujer casada, Anne Bonny, y cuando esto se hizo público huyeron juntos para evitar que ella fuera condenada y azotada públicamente por adulterio. 
Anne cambiará su nombre a Adam y se disfrazará de hombre entre la tripulación para no levantar sospechas y hacer que su capitán y amante tuviera un motivo para un nuevo motín, pues una mujer a bordo de un barco, según las tradiciones de los marineros era un signo de mala suerte.
Uno tras otro fueron capturando barcos españoles y ganando una fortuna. Cuando capturaron un barco alemán, entre la tripulación nueva reclutada estaba un joven que se acabó convirtiendo en el mejor amigo de Anne y ante los celos de Jack el muchacho se vio obligado a presentar su verdadera identidad: Mary Reed, que al igual que Anne se había disfrazado para escapar de un matrimonio y vivir una vida de “libertad” dentro de la piratería.
Al descubrirse entre el resto de la tripulación parece ser que no hubo demasiados problemas, pues ya habían demostrado con creces ser iguales en la lucha y en su manejo del barco que el resto de hombres, por lo que parecía que todos los vientos soplaban a su favor.
Las crónicas y la historia más extendida de cómo acabó esta aventura dice que tras la captura de uno de los barcos y la celebración de la tripulación, bien cargada de alcohol, y solo con unos pocos miembros haciendo guardia y sobrios, fueron atacados por el Capitan Barnet por orden del gobernador de Jamaica.
Lucharon como pudieron mientras Jack y el resto estaban tratando de salir de su resaca, por lo que la defensa cayó en unos pocos hombres y las dos mujeres piratas.
Las dos mujeres, tras ser encarceladas, vieron conmutada su pena de muerte debido a que estaban embarazadas, aunque Mary morirá en prisión por unas fiebres.
Se dice que desde la celda de Anne se podía ver el patio de ejecución y que cuando Calicó entró en el cadalso, su amante pronunció estas palabras: “De haber luchado como un hombre, no lo habrían colgado como a un perro”.
No se sabe como sucedió, pero Anne Bonny desapareció de la prisión, de la noche a la mañana,  poco después de que Jack fuera ejecutado.

Lo que me gusta más de esta serie es que te resulta imposible posicionarte a favor de un solo personaje, pues tienen tantos matices, son tan complejos y al mismo tiempo tan crueles y maquiavélicos todos y cada uno de ellos que no puedes decidir cuáles son los buenos, porque ninguno lo es.

Solo queda recomendaros que la veáis y que me digáis que os parece. OJO es una serie de Starz, de la misma productora que Spartacus, por lo que vais a ver sangre, burradas y sexo si o sí. Si no os gustan ese tipo de series avisados quedais.

lunes, 10 de marzo de 2014

LA MADRE

Con motivo de la celebración mundial del día de la mujer, y por petición personal, este post va dedicado a la figura arquetípica de La Madre.
Es muy probable que fuera, desde mi punto de vista, una de las primeras (si no la primera) manifestación simbólica del pensamiento humano en su impulso por entender el mundo que lo rodeaba, y el origen de los primeros cultos religiosos.
La naturaleza, el nacimiento, la maternidad, la sensación de protección… todos son aspectos que se aúnan en esta figura y que representa a la mujer y más a la figura de la Madre. 
Ella es aquella que da la vida, es el centro del clan y sin la cual la familia y, por lo tanto, la supervivencia del grupo es imposible.

Dice Jung que Madre es:
Lo «maternal» por antonomasia, la mágica autoridad de lo femenino; la sabiduría y la altura espiritual más allá del intelecto; lo bondadoso, protector, sustentador, lo que da crecimiento, fertilidad y alimento; el lugar de la transformación mágica, del renacer; el instinto o impulso que ayuda; lo secreto, escondido, lo tenebroso, el abismo, el mundo de los muertos, lo que devora, seduce y envenena, lo angustioso e inevitable.
Todo esto se plasma en una figura que hemos ido observando desde el principio de los tiempos y que se ha repetido en todas las épocas, en cada una de las culturas y que actualmente se sigue adorando de formas más o menos velada.

La gran Diosa, la Pachamama, PotniaGaia, Gea... podemos encontrar mil nombres que representan la misma idea, la imagen de La Diosa Madre.
Centrándonos ya en los ejemplos, imagino que se os habrán venido varios a la cabeza: 
Las venus paleolíticas que representan a la tierra y la fertilidad de la mujer, por ejemplo, pero hay muchas otras representaciones que hay que relacionar y que han ido cambiando de forma a lo largo del tiempo y de las culturas.

Una forma muy típica de encontrar la representación de la Madre en las culturas es como una mujer entronizada con un bebé en brazos, a sus pies o en su regazo. Puede tener un pecho fuera para alimentarle o bien para enfatizar su función como alimento para el mundo y las nuevas generaciones.
Estos ejemplos los contemplamos en figuras como la Isis egipcia (que de hecho, su traducción  del egipcio sería “el trono”), en Gea titánide de la Tierra y madre de los dioses olímpicos o, en Démeter que cuida los campos y crea las estaciones de las cosechas, en la diosa nórdica Frigg, en Anann o Danu en la cultura irlandesa, la Virgen María en el cristianismo, en Durga y Kali en el hinduismo y el shaktismo.





Quizá os sorprenda ver que Kali, la diosa que siempre se identifica con muerte, sangre y destrucción por nosotros los occidentales es una diosa madre dentro del shaktismo pues, a pesar de ser destructora, lo que elimina es el mal que puede herir a los suyos. 
En el pensamiento hindú no puede haber creación y vida sin destrucción y muerte y por lo tanto adquieren la misma importancia. 
La mejor manera de calmar a la diosa es o por sacrificios de sangre o si su consorte Shiva (que cuando se le representa en la iconografía con ella el se encuentra acostado con ella en posición de haberlo derrotado) le ofrece un bebe que llora y ella dejará todo para poder calmarlo.


Como ya hemos explicado, la Madre es una fuente de creación, protección y vida, pero al igual que la Tierra, puede se mediadora y crear el equilibrio, o bien ser la fuente de la destrucción como lo son los volcanes o los diluvios.

La vida y la muerte no pueden separarse y la Madre tiene el poder de dar o quitar ese don cuando ella lo considere.

lunes, 3 de marzo de 2014

WILLIAM BRODIE, el verdadero Jeckyll y Hyde

En el anterior post os comenté sobre el hombre real que fue la inspiración para la novela de "El misterioso caso del Doctor Jeckyll y Mister Hyde" de Stevenson: aquí tenéis al protagonista de la historia.



El Edimburgo de segunda mitad del siglo XVIII era una ciudad de grandes pensadores, renovación intelectual, negocios incipientes y la cuna europea de los avances en medicina y cirugía.
Se la empezó a conocer como “La Atenas del Norte” y se convirtió en un referente del mundo occidental y un foco cultural de luz en esta tierra brumosa del norte del Reino Unido. Todos los estudiantes de medicina acudían a su universidad al ser considerada la más prestigiosa y moderna del continente, al igual que en el mundo de las artes y la economía, lo que hacía de la urbe un hervidero de gente que iba y venía de todas partes del país y del extranjero. 
Sin embargo había otra ciudad debajo de  ella, una en la cual la bruma, la oscuridad, los timadores, los asesinos, las mafias y los ladrones de cadáveres hacían su agosto a costa de todos aquellos que ignoraban, o preferían pasar por alto ese sórdido mundo.
William “Deacon” Brodie es un ejemplo perfecto de la unión de estas dos caras de la capital escocesa.
Will era un hombre respetable y de negocios en la urbe, era miembro del Consejo Municipal y director diácono (deacon) de la Corporación de Artesanos. Un hombre ejemplar en la sociedad de su tiempo, bueno y generoso con los que le conocían y rodeaban.
Un empresario conocido por todas las grandes familias de Edimburgo, incluso llegando a codearse con el autor Robert Burns y algunos otros “Sires”de la alta sociedad británica, lo que le llevó a pertenecer a círculos de lo más exclusivo dentro de su vida urbana. 
Su empresa se basaba en la fabricación de armarios, sistemas de seguridad, puertas, reparación e instalación de cerrojos y las primeras “cajas fuertes”  hacían de él alguien en el que todo el mundo respetable confiaba.
Pero tras la puesta del sol, William Brodie se convertía en alguien muy distinto a lo que aparentaba durante el día.
Siendo un experto ebanista, y conociendo los secretos de todas las cerraduras de los armarios que había fabricado para las grandes familias escocesas acabó siendo el mejor ladrón que uno podía llegar a imaginarse. Copiaba las llaves con moldes de cera, forzaba las cerraduras de todos los lugares ocultos sin dejar una sola huella, y se escabullía en mitad de la noche entre los callejones, apenas iluminados y, sinuosos de la Old Town. 
Por las mañanas nadie podía siquiera imaginar que había sido robado al no dejar ninguna prueba de su intromisión, y mucho menos soñar que el bueno de William fuera el delincuente. Sin embargo se encontraban con que, misteriosamente sus joyas y sus ahorros desaparecían sin dejar rastro y sin ninguna posible prueba para que la policía o la milicia de la ciudad pudiera hacer nada. 
La parte oscura de Deacon Brodie no acababa ahí, pues usaba su dinero robado para mantener esta doble vida en la que estaban incluidas varias amantes que no llegaron a conocerse entre sí, un vicio desenfrenado con la bebida y el juego que llevaba a cabo en las zonas más sórdidas de la ciudad como la infame Cowgate o South Bridge en la que ni la policía se atrevía a entrar,  y cinco hijos ilegítimos de sus amantes.
Brodie no pareció conformarse con las ganancias obtenidas de su trabajo y de sus hurtos, por lo que en los años siguientes amplió su plan para enriquecerse de forma fraudulenta. 
Reunió a varios ladrones a los que entrenaría y con los que conformaría una banda para hacer golpes a gran escala, llegando hasta a atracar la oficina de impuestos de la ciudad, pero algo salió mal cuando uno de los cómplices fue atrapado y delató al resto del grupo.
Brodie, en una medida desesperada, escapó a Holanda y fue capturado in extremis cuando se disponía a embarcar hacia los Estados Unidos, por lo que se encontró en Edimburgo de vuelta a la espera de pasar a juicio antes de lo que pudiera esperar.
La conmoción en la ciudad fue enorme, las grandes familias escocesas apenas podían creer las acusaciones a ese hombre al que se le consideraba ejemplar. Sería a finales de agosto de 1788 cuando en una inspección policial encontrarían sus disfraces, armas y las copias de las llaves, con lo que ya no había dudas posibles de su culpabilidad, y una vez condenado recibió un último encargo muy especial: debería construir la horca en él mismo iba a ser ejecutado.
El 1 de octubre su cuerpo colgaba de una soga y fue enterrado en la Parroquia de Buccleuch, o al menos así aparece en los documentos oficiales.



Los rumores entre la población de la casta más baja de la misteriosa Edimburgo, y que Brodie frecuentaba por las noches en sus escapadas, contaban otra historia bien diferente:
William había conseguido sobornar al verdugo con parte del dinero robado y sus contactos en los bajos círculos de la ciudad, amañando la ejecución y la manera de que saliera ileso de la misma sin levantar sospechas.  El ejecutor le puso un collar de acero y un tubo de plata en la garganta para evitar que muriera en el ahorcamiento.
Fuentes de varias ciudades, cada vez más hacia el sur, en las semanas siguientes, dieron parte de que se le había visto en lugares poco adecuados de sus calles y su pista se perdió entre la niebla de Londres sin volver a saber más de él o de su leyenda.


Si un día dais un paseo por Edimburgo, no dudéis en tomaros algo en la Taberna Deacon Brodie, en la parte alta de la Royal Mile a salud del hombre que inspiró a Robert Louis Stevenson para crear al famoso Doctor Jekyll y en infame Mr. Hyde, y que dicen que es el culpable de que en algunas de las casa, por la noche, las puertas se abran y se cierren solas sin motivo ninguno.



lunes, 24 de febrero de 2014

LA SOMBRA


En la mitología de todas las religiones siempre ha habido una figura que ha representado lo más oscuro del pensamiento y del comportamiento humano, ésta es La Sombra


Ésta era la personificación de todo aquello que el individuo reprime y se niega a aceptar que pueda formar parte de su psique, de su más profundo ser interior. Generalmente se ha tratado a estas imágenes, dentro de los cuentos y las religiones, como demonios, diablos, seres oscuros que tientan y hacen insufrible su existencia al humano.
Como es lógico, lo primero que nos acude a la mente al leer esta descripción es el Diablo cristiano, la antítesis de Dios y de lo que se supone el camino correcto y de un comportamiento de acuerdo con unas normas que mantiene el equilibrio en la sociedad. Ello representa la destrucción, no sólo física, si no en este caso, más la anulación de lo profundo del individuo y de la personalidad.

Azazel, Abadón, Lilith, Samael, Lucifer, Iblis en los musulmanes, Rakshasa en el hinduismo, el babilónico Pazuzu, el Rahab del Talmud, Seth en Egipto o Apofis, Astaroth, son solo algunos de los nombres de estas “encarnaciones” de La Sombra.
Si bien está presente en todas las culturas podemos comprobar cómo adquiere una importancia muchísimo más notable equiparable con la fuerza creativa y del bien en las religiones de corte monoteísta, presentando más variedades de este arquetipo.

Ahora bien, realmente ¿qué es La Sombra dentro del inconsciente colectivo cuando no es una figura a la que se le puedan inferir una serie de poderes o carácter sobrenatural?
Jung lo define como la totalidad del inconsciente,  ese aspecto de la personalidad que se caracteriza por los rasgos y las actitudes que el YO no reconoce como propias y que están enterradas en lo más profundo de la personalidad.

“Uno no se ilumina imaginándose figuras de luz, si no haciendo consciente la oscuridad”

La Sombra es la parte reprimida, esa personalidad oculta que cada vez que se piensa en ella nos hace sentir culpables o inferiores. Esas tendencias morales, los instintos, que se desechan porque van en contra de lo establecido y sobre las que la sociedad nos ha convencido de que son malas y perjudiciales para el individuo y la convivencia.
Un ejemplo de figura dentro del folkore, fuera de los conceptos religiosos, que representa este arquetipo es el vampiro. Pensemos, por ejemplo, en la importancia de esta figura, ya que todas y cada una de las culturas de este mundo tienen un ser que aúna todas las características de estos seres mitológicos. (Ya trataremos con más profundidad el tema del "upir" mas adelante)
Quien haya leído la novela original de Stoker o haya visto alguna de las películas de Drácula que traten de parecerse lo más posible a la fuente literaria, sabe que la sombra del vampiro tiene carácter propio y que es incluso más perversa que el monstruo mismo.
A todos nos acude la imagen de la sombra de la mano, casi en forma de garra, del conde Orlok estrujando un corazón mientras él no tiene que hacer nada.

Otra representación que puede resultar interesante es la sombra de Peter Pan. Sabemos que Peter encuentra a la familia Darling persiguiendo a su sombra que se ha escapado y tiene vida propia. En la novela y los cuentos no es excesivamente mala, pero es una parte de Pan mucho más salvaje e incivilizada que tiene que recuperar y “coserse” de nuevo para ser controlada y convertirse en un todo. Una vuelta de tuerca más de ésta se da, por ejemplo, en la tercera temporada de la serie fantástica “Once Upon a Time” en la que La Sombra de Peter Pan adquiere un protagonismo casi divino y de maldad absoluta.
El último ejemplo de este arquetipo, y que creo resumirá a la perfección todo lo expuesto anteriormente de una manera más gráfica en su concepto más psicológico del inconsciente humano, es El Misterioso caso del Doctor Jeckyll y Mr. Hyde.
Se suele identificar esta novela con una literalización de un caso de doble personalidad, y si analizamos la figura de Mr. Hyde, un juego de palabras con el término “hide” que en inglés significa oculto o escondido, vemos un claro ejemplo de que este personaje no es otro si no La Sombra del buen doctor. Ese “monstruo” que forma parte de él, sin moral ni consciencia, sin temor a las consecuencias porque siente estar por encima de ellas.
Más adelante os contaré sobre el hombre real que inspiró a este personaje de ficción.

Por eso lo más cercano a una Sombra en carne y hueso es un psicópata.
Querría añadir, para concluir, que La Sombra, desde mi opinión, son esos pequeños pensamientos o sueños de los que nos hemos levantado asustados de nosotros mismos o con los que hemos empezado a agitar nerviosamente la cabeza de un lado para otro, como para sacarlos de nuestra mente.
No es extraño, no es patológico, no es malo…, simplemente es algo que negamos que exista dentro de nosotros porque nos asusta.
Como dicen los expertos, si te preocupa o turba en alguna ocasión que pudieras ser un psicópata, es que no lo eres, a ellos no les importa ni dudan.


Si os interesa una película que creo que refleja bastante bien el conflicto entre el individuo y su sombra, aunque añada algún toque romántico de un modo más bien gótico, os recomiendo la película Mary Reilly, en la que John Malkovich hace un Doctor Jeckyll sublime en su lucha por controlar a su propio Hyde. 


lunes, 17 de febrero de 2014

OH BROTHER!

Oh musa!
Canta a través de mí la historia
De aquel hombre  avezado en todas las formas de disputa
Un viajero perseguido durante largos años…

Ya comentamos en la primeras publicaciones que íbamos a tratar en ocasiones temas como serie y películas relacionadas con la temática del blog.
La película a tratar hoy es “Oh Brother!” de los hermanos Cohen:

Este film está  ambientado en los estados del sur de los Estados Unidos en una época convulsa en la que el KKK era una fuerza poderosa dentro de la política, la xenofobia y el extremismo religioso campaba a sus anchas respaldada por los gobernantes,  es el telón de fondo de la reinterpretación del mito griego clásico La Odisea, de Homero.

Los tres protagonistas, liderados por un George “Ulysses” Clooney,  huyen de su condena en prisión para recuperar un tesoro que el líder había escondido antes de ser encarcelado, y así poder volver triunfante y rico con su esposa Penny.
En sólo cuatro días que es lo que dura su aventura, ya que la zona en la que está el tesoro va a ser inundada por una compañía eléctrica y tienen que llegar antes de que eso suceda, van a pasar todo tipo de vicisitudes que harán de su periplo una verdadera odisea.

Analicemos los personajes:
Ulysses, el protagonista de la historia, no sólo comparte nombre con el personaje griego, también refleja todas las condiciones psíquicas del mismo. Es muy hombre inteligente, embaucador, un mentiroso de primera, un gran orador al mismo tiempo que un buen líder y una buena persona  en el fondo. No va a dudar para conseguir su objetivo: recuperar su dinero y a su mujer a toda costa.
La mujer del protagonista Penny, abreviatura de Penélope, es un personaje fuerte y decidido que ha perdido la esperanza de volver a tener a su marido a su lado y ,que por su bien y el de sus hijas, decide volver a casarse con alguien que le garantice una posición dentro de la sociedad. Aunque si bien la esposa literaria es una abnegada mujer que va a intentar cualquier cosa por retrasar ese matrimonio esperando que su pareja regrese, las circunstancias y el toque de humor se presenta porque esta Penny  representa  más el siglo en que se sitúa la película convirtiendo las situaciones que se producen dentro del matrimonio en más cómicas.
El ciego “adivino” Tiresias es el primer personaje con el que se encuentran en su huida de la prisión, y les augura que van a tener un viaje mucho más largo y difícil de lo que los protagonistas esperaban en un principio.

Seguidamente se topan con un enorme grupo de gente que van en masa a bautizarse, con lo que los otros dos ladrones deciden unirse al grupo con el pensamiento de dejar su anterior vida atrás de delincuentes y empezar de nuevo como si no hubiera sucedido jamás. Es una referencia a cuando los tripulantes de la nave del Ulises clásico llegan a la isla de los Lestrigones (o lotófagos), unos hombres que al comer una flor que allí crecía olvidaban su pasado y luego Ulises y sus compañeros se ven obligados a llevarse a rastras a aquellos que había consumido la flor porque había olvidado su misión.
No podía faltar la escena de Ulises y las sirenas, representada en esta película como unas jóvenes hermosas lavanderas que están aclarando las ropas en el río y que atraen a los protagonistas con su melodiosa voz, adormeciéndolos. 

A esto inmediatamente le sigue una referencia al pasaje de Circe, en el que convierte en animales a los amigos de Ulises, que en este caso sucede cuando al no encontrar a uno de sus compañeros apareciendo un sapo en su camisa, el más iluso del grupo cree que ha sido hechizado y lo han transformado en este anfibio.
La famosa escena del cíclope Polifemo es sustituida en este film por un embaucador vendedor de biblias tuerto que les invita a comer y los trata lujosamente, como el personaje mitológico, para, en esta ocasión, robarles el dinero que poseían.

Para evitar la boda de su mujer Ulysses y sus amigos, que anteriormente habían formado un grupo de música y habían conseguido mucho éxito en el estado, se disfrazan, tal como hiciera el héroe griego, para engañar y recuperar a su esposa.

A parte de estas referencias mitológicas, la película juega con un contexto histórico que se mezcla con algunas leyendas sureñas tradicionales americanas y del mundo de la música, pero eso ya se sale de nuestra competencia.

Es una película muy entretenida, divertida y altamente recomendable si no la habéis visto.

Un guión impecable con un humor y una narrativa al más puro estilo de los Hermanos Cohen.

lunes, 10 de febrero de 2014

EL TRICKSTER

En el anterior apartado hice un esbozo muy sutil sobre las ideas que transmitió Carl Gustav Jung, el desarrollo de la teoría del Incosciente Colectivo y de los arquetipos.
Considero que la mejor manera de entender que es un arquetipo y que representa dentro de nuestra mentalidad es a través de los ejemplos, más que con la definición más teórica y prosaica, pero no podemos obviarla.
En esta ocasión he querido empezar por uno de los arquetipos más polémicos a la hora de definirlo y que por ello me resulta de los más interesantes a la hora de ser estudiados desde la mitología y desde la psicología ya que sus límites no se encuentran tan definidos como con otros: el Trickster.
Un Trickster es una personificación de tipo divino o sobrenatural, la mayoría de las veces en forma humana y masculina (aunque también hay tricksters femeninos y animales) que se dedica a embaucar, desobedecer las reglas y las normas que componen al mundo ya sea por diversión o por beneficio propio. En ocasiones se le presenta como alguien avispado, con bastante suerte, que es capaz de darle la vuelta a las cosas y del que nunca sabes si está de parte del bien o del mal. No puede decirse que los trickster sean malvados de por sí, por ejemplo los duendes tales como los pixies o los leprechauns irlandeses son un buen ejemplo en la mitología popular, simplemente viven al margen de las reglas de los demás y suelen buscar el beneficio propio, suelen tener un carácter algo cínico e irónico.
Con la llegada del cristianismo y su visión maniqueísta del bien y el mal sin matices de grises, estos personajes se verían transformados a su elemento más negativo que es el del engaño y traición, convirtiéndose en diablos no excesivamente malvados o crueles y espíritus burlones. Se puede encontrar en otros estudios como la imagen del Diablo tiene ese elemento tentador y de doble juego que llega implícito el concepto del trickster, pero ese personaje tiene unos matices mucho más complejos que trataremos más adelante.
Es probable que sea más sencillo de entender si os presento algunos ejemplos más algo mas "visuales".
En la mitología griega hay dos dioses que cumplen estos rasgos: Dionisio y Hermes. Son deidades de cierto carácter festivo, voluble, embaucador  y hasta cierto punto tramposo en alguno de sus mitos. Son considerados artistas del engaño y del disfraz de la misma manera que lo son otros personajes no divinos como Ulises dentro de esa misma mitología, en algunas de sus primeras etapas el dios hindú Krishna, Huehuecóyotl en la cultura azteca o quizá uno de los trickster más icónicos: el dios nórdico Loki.
Entre muchas de sus aventuras y ser el culpable de iniciar la caída de los dioses, el Ragnarok, se encuentra el engañar tanto a mortales como a dioses y gigantes ayudando a unos y otros según le conviniera. Si os interesa alguna de estas historias os recomiendo que os leáis la que habla del robo del martillo de Thor y como Loki convence al poderoso dios del trueno a travestirse y fingir la boda con un gigante para poder recuperarlo.
Dentro de la literatura popular los genios orientales salidos de lámparas que conceden deseos, pero que siguen la regla del “cuidado con lo que deseas porque puede convertirse en realidad” han cumplido ese rol, pero quizá si conocéis los cuentos tradicionales occidentales podréis identificar la personalidad de un trickster a la perfección en la figura de Rumpelstilskin. Ese duende que teje paja hasta convertirla en oro para ayudar a una muchacha en apuros, pero siempre por un precio que acaba volviéndose contra ella misma, a no ser que se juegue con las mismas reglas que el embaucador, osea, ninguna.

Sé que no es una apreciación únicamente mía cuando digo que los tricksters, sencillamente, molan.
¿Verdad Loki?



lunes, 3 de febrero de 2014

CARL GUSTAV JUNG: EL INCONSCIENTE COLECTIVO Y LOS ARQUETIPOS

Para entender algunos de los post que aquí iremos colgando sobre antropología, mitología comparada y aquellos temas que he expuesto con anterioridad en las primeras publicaciones, creo necesario prestar una especial atención a una figura del siglo XX que marcará un antes y un después tanto en la ciencia de la psicología como en muchas otras áreas: 
Carl Gustav Jung.

De una manera muy resumida diremos que Jung fue uno de los primeros psicoanalistas, contemporáneo y colega de Freud durante su primera etapa, del que luego se distanciará, y que profundizó en aquellos temas que el padre de la Psiquiatría moderna consideraba intrascendentes o poco ortodoxos por ser “menos” científicos.
Jung va a enfatizar sus estudios dirigidos a la psique, su estructura y lo que de ella deriva a través de sueños o de manifestaciones culturales y sociales que acaban conformando un sistema de conducta universal.
Fue uno de los primeros en incorporar otras disciplinas tales como humanidades, filosofía, historia de las religiones, sociología y antropología para llegar a entender mejor el funcionamiento de las conductas y de la mente humanas. Esto le supondría un motivo de ruptura con aquellos especialistas más heterodoxos que enfocaban sus estudios por entonces, casi en su totalidad en a las conductas relacionadas con el tema de la libido.


Si bien ya se había investigado la importancia de los sueños y su interpretación por medio de la simbología, incluso desde tiempos del mismísimo Platón, Jung fue él el primero en establecer una investigación exhaustiva  y darle un enfoque científico a esta área de la mente humana y sus manifestaciones.
Con esta idea Jung elaborará un concepto que si bien fue muy discutido en su momento tildándolo de pseudo-esotérico, en estos momentos del siglo XXI se considera en muchos ámbitos de la psicología, psiquiatría, antropología, filosofía e historia de las religiones un pilar fundamental. Ese concepto será: el Inconsciente Colectivo.
El Inconsciente Colectivo es, de manera muy resumida, un sustrato mental común que comparten todas las culturas de todos los tiempos que se ha construido a través de símbolos primitivos y que expresan los contenidos más profundos de la psique humana, trascendiendo el propio inconsciente el individuo. De esa manera vemos como los mitos y las leyendas de distintos pueblos de la Tierra, sus miedos y sus esperanzas, acaban siendo casi iguales sin importar la cultura a la que pertenezcan o el tiempo en que hayan vivido.
¿Cuáles son esos símbolos, esa iconografía que usa la mente humana dentro de este concepto? Jung definirá estos elementos como los Arquetipos, que conforman la imagen más básica de este inconsciente colectivo.
Los arquetipos, o símbolos primordiales, son aquellas imágenes dentro del inconsciente, generalmente identificadas con la fantasía o con el mundo de los sueños que correlacionan los motivos universales del pensamiento humano y las religiones.
Enumerando los estos símbolos quizá sea más sencillo de comprender: la madre, el padre, el viejo sabio, el héroe, la muerte, el niño eterno, la sombra, el trickster… contienen un gran significado emocional que se “manifiesta” tanto a nivel individual a modo de “complejos” o bien de manera colectiva como base de una cultura.
Decía Jung que es: “una tendencia innata a generar imágenes con intensa carga emocional que expresan la primacía relacional de la vida humana”.

Iremos adentrándonos poco a poco en cada uno de estos arquetipos, usándolos para identificar dioses, leyendas y mitos compartidos por toda la humanidad con ejemplos concretos y fáciles de reconocer.

P.D. Si os apetece ver una película relacionada con los primeros pasos de Jung y su relación con Freud os recomiendo esta, aunque no esté directamente relacionada con su elaboración del inconsciente colectivo: