lunes, 30 de junio de 2014

LOS VETTONES: GANADO, DIOSES Y GRANITO (PARTE 1)

¿Quiénes son los vettones?
Los vettones son un pueblo prerromano que se encontraban bastante repartidos por el territorio de la meseta occidental de la península, y por estos lares podemos encontrar los asentamientos más destacados de esta cultura. Se les localiza mediante las fuentes clásicas en un punto central entre los lusitanos con los que limitan al oeste, con los celtíberos y carpetanos al este, y con los vacceos y astures al norte.
La mayoría de los lugares que ocuparon los vettones son zonas en alto que dificultaban la explotación de la tierra por medio de la agricultura, pero que favorecía imperiosamente a la práctica de la ganadería, cosa que va a marcar de manera importante a esta cultura, pues la ganadería va a ser un elemento fundamental para su subsistencia y su economía.


Desde mis estudios y reflexiones he considerado que la religión es quizá uno de los puntos más importantes (y menos valorados) para llegar a conocer la personalidad más profunda de un pueblo.
A través de sus creencias la gente expresa su modo de pensar y de entender el mundo, la vida y lo que hay tras ella. Por medio de ella se organizan grupos socialmente, económicamente y políticamente, dando estabilidad y unidad a un grupo que puede ser muy disperso pero que por medio de esas creencias se sienten con un lazo común que los unen. No negaré que es una teoría arriesgada, pero para mí tiene una fuerza e importancia aglutinadora innegable.
                Las creencias llegan a ser tan homogéneas en sus puntos básicos que incluso la lengua muchas veces supone un problema menor para entender determinados comportamientos entre unos pueblos determinados. Ojo, cuando me refiero a creencias incluyo en ellas, como elemento aglutinador también a la generalización de un cierto ateísmo en una comunidad, pues sigue reflejando una manera de pensar mas o menos global de la comunidad. No se puede extrapolar, sin embargo esto a que hubiera una homogeneidad real y total en todos los habitantes de esta cultura, pues cada persona es un mundo.


                La religiosidad prerromana ha presentado siempre bastantes problemas por la parcialidad y la falta de datos y complejo. Los medios por los cuales podemos obtener esta información son principalmente apoyos de carácter arqueológico y algunas pocas menciones en textos clásicos sobre los hábitos de estos pueblos. Además hay que añadir la problemática de que la metodología no se ha aplicado aún satisfactoriamente y sus fuentes de estudio son bastante escasas y no demasiado seguras.
                Otra dificultad para su correcta fiabilidad es que muchos de los nombres que se conocen de las divinidades o festividades paganas que como nos han llegado por medio de los textos clásicos y, por lo tanto, modificadas y latinizadas. Conocidas éstas en su mayoría por epígrafes posteriores a la conquista de Roma sobre la península Ibérica.   
                A los dioses se les han podido ir identificando gracias a las inscripciones votivas que se han ido hallando gracias a la Arqueología. La religión de los pueblos peninsulares estaba claramente establecida como una religión de carácter politeísta y, de hecho, tenían una cantidad de dioses bastante considerable. Aunque la mayoría son dioses menores que representan elementos naturales o la geografía del lugar en que se manifiestan para los pobladores del lugar y que tienen esa importancia porque suponen un condicionante de sus vidas.
                ¿Cuáles son los principales elementos que constituyen a los dioses de este marco y sus principales características?
  • ·    Dioses que representan elementos de la naturaleza y elementos topográficos, como pueden ser fuerzas de las aguas, de la lluvia, montañas...
  • Dioses tutelares como genios familiares o miembros de una familia legendaria.
  • Dioses territoriales protectores de los poblados y zonas de recursos dentro del espacio que el poblado controla y que suponen su medio de abastecerse.
  •  Divinidades de los elementos astrales que representan el sol, la luna y las estrellas.
  • Dioses que reflejan una personificación de las actividades humanas más básicas tales como la agricultura, la ganadería, el comercio o la guerra entre otras.
  • Deidades universales (muchas de carácter indoeuropeo) que podemos encontrar sus nombres en inscripciones votivas en exvotos dedicados a estas mismas divinidades extendidas por todo el territorio con influencia céltica en la península, pero en muchas ocasiones con sus nombres romanizados en parte. Quizá los dos más importantes sean Ataecina y Vaelicus (o Endovélico) ya que parecen los dos dioses principales del panteón vettón.



En el siguiente post describiremos algunas características más de este pueblo y su religión y en un futuro trataremos los dioses principales, sus características y su proceso sincrético.

lunes, 23 de junio de 2014

EL ALCÁZAR DE MADRID Y LA MITOLOGÍA (PARTE 2) PODER Y ARTE: LAS HILANDERAS

Unas semanas atrás relacionábamos el poder de la monarquía con los elementos artísticos y la mitología de la que se valían para justificar su sitio y su herencia divina sobre el pueblo llano y otros competidores. Hoy seguimos analizando esta relación, pero desde un cuadro muy específico que todos, o casi todos conocemos y del que seguro que hemos oído hablar en más de una ocasión.
Se ha considerado que Las Hilanderas (La fábula de Aracne) de Velázquez, que es un ejemplo del Barroco español dentro de la pintura, un cuadro en el que se pueden ver los aspectos para los cuales la pintura era utilizada en la Corte. 


A través del paganismo y de los episodios míticos, se resaltaban los valores católicos que la dinastía de los Austrias que reinaba en España en esos momentos defendían, literalmente a capa y espada. 
Conceptos como el bien, la fortaleza, asumir el poder de los dioses, los castigos divinos por la soberbia..., eran temas recurrentes en los encargos que los monarcas hacían a sus artistas. Un tratado pictórico de costumbres y leyes que se introducían de manera sutil, o a veces no tan sutil, en todas aquellas personas que conformaban la Corte o que acudían a ella.
            En esta obra de Velázquez, se nos cuenta la historia de Aracne: una mujer que se dedicaba a hilar y tejer que se enorgullecía tanto de sus obras que se creyó incluso mejor que la poderosa diosa Atenea. Este acto de soberbia, el creerse superior a una divinidad se denomina hybris, y es objeto de un castigo por parte divina en todos los mitos. De hecho, es uno de los peores errores que un mortal podía cometer, pues la ira y la justicia de los dioses era implacable en cuanto al tema de sus propiedades y su orgullo se refieren. Otro ejemplo de hybris será la que condene a la pobre Andrómeda a ser sacrificada a Ceto, el monstruo marino por el orgullo y la lengua demasiado suelta de su madre (pero esa es otra historia).
Atenea retó a Aracne a un duelo en el que ambas deberían tejer un tapiz, y el que fuera considerado el más bello vencería, y la otra debería aceptar su derrota fuera la que fuera.
Ambas empezaron a hilar, y acabaron a la vez, pero Aracne no sólo había retado a la diosa, si no que en su tapiz había representado una de las escenas en las que Zeus raptaba a una de sus amantes, cometiendo una doble falta de hybris. Atenea se sintió doblemente ofendida, y venció la competición de tapices, por lo que condenó a Aracne a ser transmutada en una araña para que así se pasara la eternidad tejiendo ya que tanto presumía de ello.
Observando el cuadro del maestro, vemos en primer plano a dos mujeres acompañadas de otras tejiendo en sus respectivas ruecas. Una de ellas parece una anciana, pero muestra una pierna joven, lo que hace reconocerla como la diosa disfrazada. La mujer de la derecha se la ve centrada en su trabajo, pero con la cabeza baja en gesto de disculpa sabiendo que haber ofendido un poder divino va a llevarla a su derrota. En el plano más alejado esta pintado el juicio en el que los dos tapices están expuestos. En él ya vemos a la diosa con toda su panoplia y en actitud de majestad, en contraposición a la muchacha mortal que va a ser transformada.
Esta relación entre el enfrentamiento al poder divino y su posterior némesis (justicia divina) esta muy entroncado con los pensamientos cristianos, en los cuales todas las ofensas a Dios son castigadas con dureza y sin posibilidad de retorno, y las buenas acciones tienen recompensa.

Los cuadros y sus temas mitológicos paganos, eran bien escogidos por las altas esferas  de las Cortes europeas para dar ejemplos a los gobernantes y a todo aquel que entrara en contacto con ellos. De esta manera reflejaban sus valores y su manera de entender el poder y como ejercerlo a modo de advertencia para los cortesanos y, mucho más importante, para los mandatarios de otros reinos que pudieran visitarlos.
La gran mayoría de las pinturas de El Real Alcázar de Madrid contenían estos temas que en su fondo podemos comprobar en la mayoría de las obras pictóricas, incluso en una Corte tan católica demostrando con una temática no cristiana mucho más universal si cabe sus valores y su sistema de creencias. 
Pues no olvidemos que antes de ser cristiana toda Europa, o casi toda, había vivido en la cultura romana y conocían bien esos mitos como elementos aleccionadores, a veces más efectivos y universales que martirios y santos.

lunes, 16 de junio de 2014

SOBRENATURAL: ALGO MÁS QUE ÁNGELES, DEMONIOS Y WINCHESTERS

Ya tardaba en hacer un post dedicado a esta serie en la que las leyendas urbanas cobran vida haciendo que dos hermanos se conviertan es los nuevos cazadores de monstruos más conocidos y seguidos de la última década. 
Van Helsing ha encontrado su sustituto en los Hermanos Winchester, mucho más adaptados al nuevo siglo y a ritmo de hard rock y heavy metal por las carreteras de todos los estados de USA en su clásico Chevy Impala.
En dos líneas contaré, para aquellos que no hayan visto la serie, que todo comienza con la desaparición del padre de los hermanos y la reunión de ambos para poder encontrarlo siguiendo las pistas que éste ha ido dejando en su diario. 
Mientras uno, Sam, ha optado por una vida fuera de lo sobrenatural y lucha por sacarse una carrera y ser una persona normal mas, su hermano Dean va a hacer que se vea irrevocablemente obligado a volver a su pasado por las circunstancias y para ayudarlo en su lucha contra estos seres sobrenaturales
Quitando el tema de demonios, ángeles, invocaciones y cosas así, lo que siempre me ha llamado más la atención, y por lo que me resultó muy interesante esta serie, es por el proceso de documentación que realizan los guionistas y que puede pasar desapercibido para alguien que, es lo normal, no haya leído sobre mitología y folklore local y antropología de distintas religiones.
Si bien comenzó como una serie basada en las leyendas urbanas típicas como son La Dama de Blanco (primer capítulo), Wendigos, Bloody Mary… pronto se ha convertido en un compendio de muchísimos de los monstruos que existen en casi todas las culturas. 
Lejos de quedarse en los vampiros y hombres lobos, que rara vez se presentan o tienen una importancia más bien relativa en esta serie, lo que es, es un bestiario completo de mitología y
antropología sudamericana (Chupachabras, La llorona, pisthacos…), 
griega (Lamias, Aracnes, Amazonas, Sirenas, Strigos…), 
chinos y japoneses (Okamis, Buruburus, Kitsunes, Shojos…), 
hindúes y tibetanos (Rakshasas, Daevas, Vetalas, Tulpas…), 
musulmanes (Yfrit, Djinn)...
Aquí enumero algunos otros ya de creencias judeocristianas, occidentales clásicas u otro tipo que nos son más conocidas: hadas, cambia-formas, banshees,  ghouls, leviatanes, rugarus, fantasmas, duendes (de los nórdicos no de los pequeñitos y divertidos), súcubos, tricksters y, sin lugar a duda fantasmas, de todo tipo.

El Wendigo tomándose un momento de relax

Lo que más me gustaba es que todos los medios que ponen los dos hermanos para deshacerse de estos seres, son precisamente los que podemos encontrar en los libros de “instrucciones” y las técnicas de cada cultura para deshacerse de cada uno de estos bichos ya sea matándolos o enviándolos al plano al que pertenecen.
Un ejemplo es el uso de la sal, y muy especialmente la de roca, como elemento protector contra fantasmas, el hierro como uno de los principales elementos para espantar y herir a este tipo de entes, al igual que es la única manera de asustar e inmovilizar a un duende o los espíritus feericos nórdicos por su mitología.
Saber diferenciar bien entre vampiros comunes y velatas hindúes lo hacen también en la serie, de la misma manera que el fuego es empleado como el elemento purificador más universal.
La única manera de acabar con un djinn (genio en la cultura musulmana y en especial en toda la cultura árabe), por ejemplo según las leyendas bereberes y de los desiertos es con un cuchillo untado en la sangre de un cordero, cosa que explican los hermanos en el capítulo.
Y así con cada uno de los seres sobrenaturales que tratan en la serie.
Tocan temas tan curiosos de las antiguas leyendas de pueblos malditos americanos tales como Croatoan.
Por eso, incluso más que que la serie pueda resultar más o menos entretenida, me parece importante hacerle un apartado como uno de los mejores ejemplos de documentación en una serie de ficción y terror, que jamás haya visto, pues hasta ahora, no he visto un solo símbolo (de los que existen en los libros) fuera de su sitio, o una manera de acabar con uno de estos bichos que no sea la correcta dentro de su corriente antropológica y su propia cultura. 
Y eso me parece admirable y algo a tener muy en cuenta.
Si os interesa algún ser sobrenatural en especial sobre el que queréis que trate o alguna leyenda urbana que os llame especialmente la atención no dudéis en decírmelo y estaré encantada de hacer un post dedicado a ello.


P.D. Para mi gusto la serie con la mejor BSO de todos los tiempos.


lunes, 9 de junio de 2014

MIRANDO MÁS ALLÁ DE LA PINTURA

Esta semana he querido probar algo diferente mucha más visual y creo que impactante.
Este es un post para reflexionar y hacer que nos planteemos muchas cosas cuando volvamos a ver un cuadro.
Algunos sabéis, si no la mayoría, de mi amor por el arte y mi gusto por ilustrar y dar mis pasos en esa dirección. Se junta esto con que esta misma semana se realiza una exposición de muestra de algunas de las obras que hemos realizado este año en la academia a la que voy: Arte-Estudio en Tres Cantos.
Me acude a la cabeza en estos momentos y, viendo estos ejemplos que ahora vais a poder observar con más detalle, la frase de El retrato de Dorian Gray:
"Todo retrato que haya sido pintado con sentimiento es un retrato del artista, no del modelo."
Siempre he creído que la pintura es una manera de terapia en muchos sentidos pero, al final de las imágenes os desvelaré el "misterio" detrás de este post.









Todas y cada una de estas obras han sido producto de lo que consideramos mentes "perturbadas", enfermos mentales o gentes con problemas. 
Por este orden tenemos la obra de:
Aloise Corbaz (psicótico diagnosticado y en tratamiento)
Un paciente con esquizofrenia
Eugene Andolsek (esquizofrénico)
Louis Wain (trastorno esquizoide) las obras con los gatitos
George Gorsz (delirios y trastorno de estrés post-traumático)
Obra de un maniaco-depresivo paranoide
Obra interpretando una mancha de Rorschach de un psicótico
Y Stephen Wiltshire (autista)

Da como para pensar ¿no creéis?

P.D. Dedicado a Concha Garrote




lunes, 2 de junio de 2014

EL ALCÁZAR DE MADRID Y LA MITOLOGÍA (PARTE 1)

Este post va a adentrar al lector en un mundo que ha sido poco estudiado dentro de la Historia Moderna: el uso de las pinturas de corte mitológico como fuente para entender las monarquías modernas.
Uno de los objetivos fundamentales es demostrar como se servían los monarcas de estos siglos de leyendas y mitos de la antigüedad, para enraizarse a un pasado glorioso. De esta misma manera dar a conocer como se valían de estas historias clásicas para sacar el sentido moral y enseñar conductas adecuadas para todos los habitantes de la Corte en la cual ejercían su poder.
Desde tiempo inmemorial la gran mayoría de las culturas y naciones más importantes, se han hecho retrotraer a los orígenes de otras culturas poderosas como fueron Grecia o Roma. Al alargar los brazos de una genealogía hacia un pasado como el romano, el Imperio de Maximiliano de Austria y sus descendientes, que es el caso que nos ocupa aquí, están buscando una manera de reforzar su poder en el recuerdo y justificarlo. 
El Real Alcázar de Madrid era el lugar en el que residía el rey, además de la sede principal de la Corte española durante el reinado de los Austrias y el primer Borbón  (Carlos I a Felipe V). Estaba dividido en varias salas o salones, cumpliendo cada uno de ellos actividades determinadas que marcaban el funcionamiento de la Corte en sus distintos ámbitos.
Algunas de estas estancias eran por ejemplo: El Salón de los Espejos, La Cámara del Rey, El Salón Dorado, la Sala Octogonal, etc...
El Salón de los espejos y la Sala Principal eran las estancias en las cuales se encontraban un mayor número de cuadros de tema pagano, seguidos por el Salón Octogonal, el pasillo que conducía enfrente del Consejo de Hacienda y la habitación que caía sobre la Botica y los pasillos sobre la casa de Tesoro. Es curioso que una corte tan católica como ésta que nos ocupa tuvieran tantas obras dedicadas a las antiguas religiones y mitos del pasado.
Se han obtenido setenta cuadros con referencias mitológicas entre los que se encuentran una variedad temática bastante completa dentro de la tradición clásica.
Se dividen en cinco temas principales, atendiendo al contenido de los cuadros: temas de tipo divino general, referentes a mitología romana, del ciclo troyano, de Hércules y otros de temática mas variada que supone casi toda la mitología transmitida por los clásicos en esta época.
El mayor número de cuadros pertenecen al ciclo temático de Hércules y los podíamos encontrar entre el Salón Octogonal y el Salón Principal, dos de las salas más importantes del palacio, por las cuales solían circular los embajadores o personas de cortes extranjeras.
De esta manera se confirma que la dinastía de los Austrias tenía un especial interés en demostrar ante gentes venidas de fuera y ante ellos mismos, que de alguna manera estaban relacionados con este pasado heroico.
La historia de Hércules es una de las más extendidas dentro de la cultura occidental, y más particularmente en España. Esto es debido a que algunos de sus episodios más conocidos suceden en la península: La separación de las columnas, El jardín de las Hespérides, la ejecución de Caco y la del monstruo Gerión. Muchas veces se ha identificado a este héroe con el hebreo Sansón debido a su fuerza y a su implicación para que el mundo fuera un lugar más habitable, así como el simbolismo de su muerte por traición.
Además es el símbolo de un perfecto guerrero que siempre cumple su cometido con éxito, con valor y fuerza, las características que se suponía un gobernante debía poseer.
La Casa de Borgoña se relacionaba directamente como descendientes del dios griego, idea que pasará al emperador Carlos por parte de su madre, María de Borgoña.
La relación entre Carlos V y Hércules se puede ver claro en la introducción en la bandera de España las columnas con la inscripción del Plus Ultra, como la valentía de ir más allá del mar conocido. Sin embargo, la inscripción que se le atribuye a Hércules que grabó en éstas era precisamente Non Plus Ultra. Ello lleva al monarca español un paso más allá, debido a lo reciente que estaba el descubrimiento del Nuevo Mundo, convirtiéndolo así en un héroe que ha ido fuera del mundo conocido.