lunes, 5 de mayo de 2014

EVOLUCIÓN DEL VAMPIRO EN EL CINE (PARTE 2)

Antes de la llegada de Langella a la gran pantalla a finales de los setenta, cabe destacar una película en clave de humor, de 1967, dirigida y protagonizada por un jovencísimo Roman Polanski y su mujer Sharon Tate, en la cual se refleja una visión parodiada de estos chupa-sangres. 
El Baile de los Vampiros, es el nombre de esta curiosa y entretenida producción, en el que los cazavampiros son unos patosos, el conde tiene un hijo gay, la religión del chupa-sangre es determinante para asustarlo (ya que las cruces no funcionan con vampiros judíos) y cuyo final uno no se esperaría. 
De hecho, se ha adaptado a un musical que ha alcanzado fama mundial con música de Jim Steinman, compositor de muchos de los temas mas famosos de Meat Loaf y el conocidísimo Total Eclipse of the Heart de Bonnie Tyler que versionan en la obra.
Un nuevo intento de volver a los orígenes del hematófago como era a principios de siglo fue la película Nosteratu, Phantom der Nacht en ese mismo año 79 en que se estrenó la obra de Langella. Werner Herzog dio un papel a Klaus Kisnki en un film de corte muy surrealista, en homenaje a la película de 1922.
Los años 80 van a estar protagonizados por los vampiros adolescentes con varios ejemplos y por una película de Tony Scott llamada The Hunger (1983), completamente novedosa. En ésta los hematófagos parecen más víctimas de una enfermedad como la hematodixia que seres con poderes sobrenaturales, salvo que su problema es que la inmortalidad va degenerando con el tiempo en uno de los protagonistas y haciendo mella en ellos.


Noche de Miedo se convertirá en una película de culto en 1985, tanto que acabará sufriendo un lavado de cara y de época en el 2011 con Colin Farrell y David Tennant entre otros.



Pero esto será solo el inicio de películas como Near Dark (1986) o Lost Boys (1991), las cuales van a hacer que los adolescentes y jóvenes de una nueva generación vayan a sentirse, no sólo atraídos, si no además identificados, con estos seres rebeldes, vividores y símbolos de libertad sin consecuencias. 
O eso es lo que se puede pensar en un principio, porque los cazavampiros, ya sean profesionales o improvisados siempre acabarán por alzarse como vencedores del bien sobre el mal.



El gran vampiro por excelencia no será vuelto a llevar a la gran pantalla de un modo sublime hasta 1992 con una producción de Francis Ford Coppola. Una nueva reinterpretación del libro de Stoker que mantiene su estilo narrativo epistolario y nos presenta a un Drácula más que nunca relacionado con Vlad Tepes III Draculea. Romántico, atormentado, perseguido y más cercano a su lado humano de lo que se nos había presentado con anterioridad.



Un año más tarde se adaptará uno de los libros más vendidos, que creará una saga de seguidores que dará un nuevo impulso a estos seres, creando una mitología propia y un recorrido a través del tiempo desde los principios de la civilización hasta nuestros días. En esta ocasión será el propio no muerto el narrador de sus aventuras y nos ofrece su punto de vista sobre la moralidad y su visión de la eternidad: la saga de Crónicas Vampíricas de Anne Rice y el taquillazo Entrevista con el vampiro. Aristocráticos, dandis, lujuriosos y obsesionados por encontrar su manera de vivir entre los mortales pasando desapercibidos mientras luchan por soportar una eternidad de soledad en un mundo en el que todo cambia menos ellos. 
P.D. Se hizo un musical de la adaptación de Lestat: El vampiro en 2006 que para mi gusto era muy buena, pero no tuvo mucho éxito más por las quejas de demasiadas escenas con cierto erotismo homosexual que por mala. 


A partir de mediados de los 90 y con el cambio de era, la evolución del vampiro hace que se convierta en un ser casi irreconocible a su origen, eliminando (en mi consideración) todo aquello que lo hacía interesante y perdiendo su esencia. 
Pero eso será otra historia…

Os dejo con un trailer del musical Tanz der Vampire, la adaptación de El Baile de los Vampiros. Si quereis verla os recomiendo las versiones alemanas y europeas, la americana cambia mucho el argumento:


lunes, 28 de abril de 2014

EVOLUCIÓN DEL VAMPIRO EN EL CINE (PARTE 1)

Fascinación y miedo son calificativos que envuelven por igual a estos seres sobrenaturales de la noche.
Desde el nacimiento de las civilizaciones, un terror profundo ha dominado a la mente humana, la de perder su propia identidad. 
Todas las estructuras de creencias o religiones han ideado una manera de definir esta quintaesencia que nos hace ser lo que somos, el alma, el chi, el ki, el espíritu, el ba o el ka.

Este ser de nuestro inconsciente colectivo, bajo la forma de La Sombra, es uno de los seres más antiguos y más arraigados dentro de la psique humana desde el principio de los tiempos.
Sin embargo, la figura del vampiro se ha convertido en la actualidad, en un estandarte de movimiento de masas, de moda y de rebeldía. Inconformismo, romper las reglas establecidas de la sociedad y naturaleza, actuar sin consecuencias, libertad y, parte de incomprensión y soledad. 

El vampiro actual es el eterno adolescente, un Peter Pan oscuro y solitario, que vive al margen del sistema. El cine, la literatura son los grandes difusores de este nuevo antihéroe que llena pantallas, juegos, teatros y páginas que absorben ávidos lectores.
¿Cómo se ha producido este cambio tan radical en una figura que durante tantos siglos se ha mantenido casi inalterable? 
¿Cómo hemos pasado de una figura que se supone que debería sobrecogernos y que representaba la Peste en un galán, o incluso alguien a quien aspirar?

(Montaje realizado por la autora. Copyright: Ana Galván Alonso)

La primera película que todos relacionamos con los hematófagos es la dirigida por F.W. Murnau en Alemania en 1922, aunque hay más de 10 producciones anteriores a ésta con vampiros como protagonistas. En ella se nos presenta a este ser como una encarnación de la enfermedad y del horror. Se encuentra más cercano a los demonios nocturnos que la Europa medieval trasformó en su cultura popular como antropoformización de la Peste Negra. 
El vampiro que nos encontramos en este film está muy alejado de la imagen que ahora se le forma a alguien de nuestro tiempo cuando se le habla de éstos.

Un nuevo estereotipo de hematófago surgiría con la película de 1931 de Tod Browning protagonizada por Bela Lugosi
El andrajoso y horrendo conde Orlock dejaba paso al primer gran Drácula noble y aristocrático. Los primeros toques humanos y de acercamiento a una figura más identificable con la mayoría de la población empezaba a ocupar la gran pantalla. 
Fue la primera película de terror sonora, y un homenaje al Lord Ruthven de Polidori, dándole un toque más romántico y magnético al personaje principal.

Descubierta esta fórmula por parte del publico, de los directores y productores, la vuelta a un ser fétido y desagradable se convertiría en algo bastante poco usual dentro del mundo del celuloide, porque ya no iba a vender igual.
Ese mismo año, Carl Theodor Dreyer dirigirá Vampyr con Henrietta Gerard y Sybille Schmitz en la adaptación al cine de la novela de Sheridan Le Fanu, Carmilla. Por desgracia, pasó inadvertida para el gran público debido al éxito de la obra de Lugosi, pero resulta una pieza muy interesante al ser la primera vez que se llevaba esta historia a la gran pantalla.

Después de la Segunda Guerra Mundial se produjo una época de prosperidad, de nacimiento de nuevos conceptos y libertades en las producciones artísticas que implicaron un auge en el cine o la literatura. 
En Inglaterra y los Estados Unidos la gran pantalla se convertiría en el entretenimiento nacional, y la liberación de algunos ámbitos morales en el arte permitiría dar un mayor contenido de sangre y sensualidad, combinando erotismo y terror edulcorado.

1958 será una fecha clave para el cine de terror, y sobretodo de vampiros, la productora Hammer se lanza al mercado de la gran pantalla usando por primera vez el technicolor. Esta técnica va a ser usada y sobre-explotada, aprovechando el color para añadir los primeros matices “gore” con una importante cantidad de sangre en todas sus películas, en cada mordedura o estacamiento. 
La delicadeza y el amaneramiento de Lugosi en estas películas brillaban por su ausencia, si bien se mantenía la figura aristocrática, el vampiro se convertía en un depredador agresivo, violento y despiadado, con el rostro de Christopher Lee como su baluarte. 
La sexualidad se hace ahora más explicita por medio de todo el cortejo del vampiro a su victima y una mayor importancia de la mordedura en el cuello como metáfora del acto sexual. 
El papel del cazador de vampiros Van Helsing (generalmente interpretado por Peter Cushing), si bien ya estuvo tratado en la película de Lugosi, en esta demuestra estar a la altura de su antagonista tanto en inteligencia como en forma física.
Gran número de películas de vampiros saldrán de esta productora, de bajo presupuesto, casi los mismos argumentos y poco valor cinematográfico, pero se convertirían en un icono durante varias generaciones en el modo de ver a los estos seres; sobre todo, a su gran protagonista, Drácula.

No será hasta once años después cuando, gracias a John Badham, cuando el romanticismo, el sexo y el enamoramiento se hagan trama, casi central, de la película por primera vez. Frank Langella interpretará a un Conde Drácula impregnado de toques victorianos, góticos y efectos especiales sugerentes al más puro estilo Broadway. Este vampiro se convierte en un seductor, más que en un hipnotizador por medio de sus poderes, como había sucedido en las películas anteriores. En encuentro entre el Conde y su amante será una de las escenas mas novedosas y recordadas de la metáfora entre la sangre y la pasión jugando con imágenes veladas entre cortinajes, planos borrosos y juegos de luces rojas.

A partir de este momento, y matizando los antecedentes de la literatura y la gran pantalla, el halo del que se impregnará este personaje afectará a todos los de su especie, y se acabará convirtiendo en la tendencia mayoritaria que convertirá a esta figura en lo que es estos días.

lunes, 21 de abril de 2014

DEL PSICÓPATA AL ANTIHÉROE

Puede que el título del post de hoy os haya resultado un poco extraño, pero os explico el porqué de éste.
Siempre me ha parecido muy interesante el mundo de la psicología, y muy en especial todo aquello relacionado con los psicópatas y personas con ese tipo de patologías. 
Me he dado cuenta que en las últimas décadas ha habido una afloración de estos temas dentro de la cultura global y popular pero que ha adquirido un enfoque completamente nuevo del que tenía en origen.
Os pongo un ejemplo para que os resulte más fácil de comprender:
No creo que nadie considere a Jeffrey Dahmer  (el carnicero de Milwaukee: un asesino en serie, caníbal y necrófilo) una persona con cierta capacidad de perdón o con el que alguien se tomaría un café. 
Pero, si os menciono a Hannibal Lecter, más de uno, seguro que piensa que no es un personaje tan malvado, incluso alguno podría considerarlo un antihéroe.

Imagen de Jeffrey Dhamer y Hannibal, la serie

En las últimas décadas ha habido una tendencia a, quizá cambiar de valores, o a relativizar determinados patrones de comportamiento y a relativizarlos considerando que “no es tan malo porque hay personas peores aún”.
La literatura, las series y las películas han ido transformando esos seres que se suponía que nos debían aterrorizar tales como los serialkillers, los vampiros, los hombres-lobo incluso ahora los zombies, en personajes admirables, divertidos, dignos de compasión y (en ocasiones) hasta objetos de admiración y deseo.
Este ejemplo es el que me había inspirado inicialmente para escribir este post: 
El Fantasma de la Opera
Mientras a todos acude en nuestra mente la imagen de un tipo con aires de aristócrata, genio incomprendido, enamorado y del que rara vez nos acordamos sus tendencias a matar a todo aquel que le toque las narices (que es el de la versión del musical que lo lanzó a la fama); el personaje del libro original es bastante distinto. El Fantasma de la novela de Leroux, Erik, es extremadamente cruel, sociópata, manipulador, secuestrador, asesino en serie, chantajista… vamos un amor de hombre.


Ahora hay dos series que han puesto de manifiesto todo esto que estoy exponiendo, y que son un fenómeno mundial con millones de seguidores: Hannibal,( la serie basada en Hannibal Lecter), y Dexter, el psicópata al que se le da el sobrenombre del "ángel vengador".
Estoy segura de que ninguno de aquellos que les gustan esas series y les resultan esos protagonistas personas cuanto menos interesantes, nadie querría tenerlos de vecinos, por si acaso.


Con este post no estoy tratando de meterme con la gente a las que les gustan estas series, ni con las series en sí, pues soy de las primeras en seguir este tipo de producciones y cosas sobre este tipo de “personajes” y sería echar piedras contra mi propio tejado; solo se trata de una reflexión personal que he estado madurando desde hace un tiempo y que quería  con vosotros.

Me asalta una frase a modo de conclusión irónica que quiero que me hace sonreír y pensar:

“¿Quién es más loco: el loco, o el loco que sigue al loco?”

lunes, 14 de abril de 2014

SEMANA SANTA, PASCUA, OSTARA

Estamos en una fecha que para los cristianos es una de las celebraciones más destacadas y cargadas de significado dentro de su calendario: La Semana Santa, la Pascua, Ostara.

En estos días se celebra el martirio, la muerte y la resurrección de Jesús de Nazaret dentro del mundo católico. Hasta ahí creo que todos, quien más, quien menos conocemos la historia, aunque sólo sea porque por estas fechas nos llenan la televisión de películas de peplum y bíblicas.

Ahora bien, ¿Cuánto sabemos realmente de esta celebración, sus orígenes y su razón de ser más allá del punto religioso que se nos ha transmitido?
Hasta el siglo IV, las fechas para las celebraciones cristianas no se habían establecido en un calendario que facilitara a los practicantes y a la Iglesia la organización de estos eventos y un cierto orden que evitara las heterodoxias y compitiera con las, aún vigentes, festividades paganas y populares tan arraigadas en el pueblo. De hecho, no hay constancia de una celebración real  y generalizada de ésta hasta unas fechas muy cercanas a este siglo.


En el año 325, en el Concilio de Nicea, por fin se establecen los puntos básicos para la festividad que será la Semana Santa:

  • ·         La Pascua debía celebrarse un domingo
  • ·         Que nunca coincidiera con la Pascua judía para evitar confusiones
  • ·         Y que no se celebrara nunca dos veces el mismo año, que era un problema derivado del calendario que manejaban aún por entonces basados en los equinoccios y solsticios.

El problema del calendario acabará por solucionarse dos siglos después cuando se determine que el Domingo de Resurrección sea establecido como el primero inmediato a la primera luna llena tras el equinoccio de marzo.

El origen de la palabra pascua viene del hebreo pesach, que es una celebración que dura entre 7 y 8 días que conmemora la libertad del pueblo israelita y su huida de Egipto. Es muy probable que se establecieran estas fechas en la comunidad cristiana como una “continuidad” de esta celebración. No olvidemos que el origen del cristianismo es el pueblo judío y su religión.

En el mundo pagano, y en aquellas zonas que la figura de Jesús y la cristianización no había llegado o se había establecido de una manera un tanto precaria, en la que se celebraba la llegada de la primavera y el buen tiempo, y el decrecimiento de la oscuridad y los hielos. La vida comenzaba de nuevo a surgir y se preparaba todo para las primeras siembras que darían la vida a los campos y a sus habitantes.


Otro elemento pagano que se conserva aún en muchos lugares no tan de corte católico, pero sí de origen cristiano, es el famoso huevo de Pascua. El huevo es un símbolo de fecundidad desde época muy antigua, pues representa, no solo uno de los alimentos más completos, si no la posibilidad de una nueva vida. 
La celebración celta cercana a esta fecha se conoce y relacionada con el equinoccio como Ostara. 
Este elemento, el huevo, no ha sido adoptado por las partes más ortodoxas de la cristiandad, aunque ha sobrevivido en lugares en que ésta es fuerte y está bien arraigada. 
Ahora se ha convertido más en una celebración infantil en la que se pintan los huevos y se buscan estos elementos elaborados en chocolate, adaptándose quizá a una nueva imagen en la que toda la comunidad pueda participar.


Ya sean la Semana Santa católica, la Pascua judía, la Pascua de los huevos y los conejos, Ostara, está claro que esta fecha es especial dentro del inconsciente de la humanidad, disfrutando del fin del frío y de la esperanza de una época más benigna con la llegada del equinoccio y la primavera. 
Si no acabáis de ver el paralelismo entre esto y la austeridad de la Semana Santa, preguntaos ¿que hay más simbólico en el cambio del invierno a la primavera que la representación de la resurrección tras la muerte?


lunes, 7 de abril de 2014

SLENDERMAN

En esta ocasión voy a tratar uno de los temas que son objeto de mi blog: Las leyendas urbanas. 
En vez de empezar con algo tan típico como “la chica de la curva” o “Candyman” o “Bloody Mary” he querido tratar una de las más modernas y que más curiosas me resultan por su origen.
Yo lo considero una versión actualizada más aterradora y visual del “Hombre del Saco”.


Todo empezó desde el concurso de un foro de trucaje de fotografías en el que quisieron divertirse unos cuantos informáticos haciendo imágenes de temática extraña y de miedo a modo de juego.
Victor Surge se creó un personaje muy alto, delgado, de traje de etiqueta pero sin rostro que, supuestamente, solía aparecerse a las personas y muy en especial a los niños. Así se verá por primera vez a este personaje sin nombre que será bautizado por la sociedad online como Slenderman “El hombre delgado”.
Otra de las características que dan un punto aún más sobrenatural a este personaje no es solo que se desplace con teletransporte y nunca sepas cuando te lo vas a encontrar, si no que cuando te acercas demasiado despliega unos tentáculos negros que te atrapan arrastrándote con él. ¿A dónde? No se sabe, a un mundo de pesadilla, a otra realidad, a tu muerte o quizá algo peor.
La leyenda que surgió a través de las redes a partir de esta idea marcó un antes y un después de 2009 en los conceptos de viralidad en Internet.


Parece ser que este personaje ha tocado la fibra sensible de todo el mundo de alguna manera, pues siendo una idea relativamente simple, parece contener todos los elementos ideales para crear el terror más inquitante incluso en aquellos que ven por primera vez esta figura.
Slenderman va a acabar convirtiéndose  en un icono del misterio y del terror, a la par de otras figuras de leyendas urbanas como el Mothman, generando una serie de videojuegos que harán la delicia de los gamers que disfrutan con las partidas sencillas en primera persona con un ambiente opresivo y tenso. 
Este juego se convirtió en la aplicación recreativa más descargada del 2012 y la app más popular de los últimos años.
Se han realizado mods, cortos, memes, cosplays, bromas en Halloween colgadas en la red que han aterrorizado incluso al que no conocía el fenómeno ni el personaje, y en estos momentos se le considera el primer gran mito actual surgido a través de las redes sociales. 
Cientos de personas se han grabado jugando a este juego, del que han salido ya varias versiones, a oscuras para aumentar la sensación de encontrarse dentro del mismo. 
Incluso el famoso programa Cuarto Milenio dedicó uno de sus reportajes a este personaje en su temporada 8, programa número 16 que podéis ver en la red.
Pero…  ¿qué es lo que ha podido convertir a este simple trucaje fotográfico que se hizo como un juego en algo como lo que es ahora?
Parece ser que esa figura se ha basado en otras que ya estaban desde hace tiempo siendo material de leyendas urbanas tan extendidas como  La Chica de la Curva o el Viajante, personajes que, de alguna manera nos hacen creer en la posibilidad de otra realidad bastante aterradora. No de un infierno al más puro estilo cristiano, si no de la posibilidad de algo más oscuro y desconocido, como un viaje al subconciente ya sea el tuyo o el de la criatura.
Su autor no ha dado más información al respecto pero la gente ha creado ya todo un universo alrededor de esta figura alargada, elegante y espectral en el que las pesadillas se vuelven realidad y te atacan cuando menos te las esperas.

Como dicen los dibujos abandonados por los niños que han desaparecido por él en los juegos: No puedes huir de Slenderman.

(Ultima fotografía, trucada por mí. La original pertenece a un parque de Madrid y a Celia)

lunes, 31 de marzo de 2014

LA VERDAD DE WILLIAM WALLACE "BRAVEHEART"

Hoy voy a analizar (desde el punto de vista histórico) esta película que se ha convertido en elemento fundamental dentro del ciclo de cine histórico y bélico.
Lo primero que quiero decir es que, a pesar de lo que vaya a decir aquí, ya que parece que la voy a poner fatal, para mi es, cinematográficamente, una película genial que marcó un antes y un después en mi vida.
En 1995 se estrenará una película que va a convertir a Mel Gibson, tanto como director como actor, en una figura icónica dentro del cine internacional como nunca antes había lo conseguido. Se producirá un efecto dominó que hará que los ojos se vuelvan hacia esa zona norte del Reino Unido que, de pronto, empezó a llamar un poco más la atención a los foráneos que aún la ignoraban o conocían poco de ella.
Lo primero que es obligado mencionar, y aunque me encantan, es que los kilt que llevan en la película todos los escoceses no fueron inventados hasta el siglo XVIII y para mayor broma por un inglés.
El film se basa en la vida de William Wallace, un noble escocés, de ascendencia galesa (del cual se desconoce al año de su nacimiento) e hijo menor de Malcom Wallace y destacado terrateniente en las Tierras Altas.



Debido a que era el tercer hijo de una familia noble, la orientación de su futuro se enfocó hacia el clero, por lo que se educó junto con un tío suyo en una abadía en Dunipace, cerca de Stirling. 
Allí aprenderá latín, griego, francés, gaélico escocés y, por supuesto, inglés.
Cuando volvió a su aldea años más tarde, tras la muerte de su padre y su familia por parte de los ingleses, juró vengarse y deja el clero. Se casaría años mas tarde con Marian Braidfoot.
En la película aparece que uno de los motivos que llevan a los escoceses a rebelarse es el derecho de los nobles ingleses a la “prima nocte” (nuestro derecho de pernada) pero no existió como derecho legal nunca ni fue decretado por el rey Eduardo I como se refleja en el film.
Las luchas de Wallace contra los ingleses empezaron mucho antes de que su mujer fuera asesinada por el sheriff local de Lanark, en 1297.
El contexto “político” escocés era tenso, y se puede ver en la película, aunque muy brevemente, en el que las dos casas herederas de la corona de Escocia: los Bruce y los Balliol no paraban de enfrentarse entre ellos. 
Wallace siempre fue un partidario de la casa Bruce, como se vislumbra en la película, pero en ningún momento traicionó al que consideraba su legítimo rey, ni él traicionó al rebelde.
La gran batalla de Stirling que se ve en la película, en la que ganan por primera vez a los ingleses, no se produjo en un campo abierto, si no que fue una escaramuza en el puente de entrada a la ciudad en la que atraparon como en una pinza a los ingleses. Al verse arrinconados por los dos extremos del puente y sin posibilidad de avanzar o retroceder muchos de ellos, tratando de salvar sus vidas se vieron obligados a saltar al agua, muriendo ahogados en vez de a manos de los escoceses.
Tras la derrota aplastante de la batalla de Falkirk, que poco tiene que ver con un pacto entre Robert The Bruce y el rey inglés, Wallace huirá a Francia a buscar apoyos para su causa mientras el heredero de la corona escocesa se queda en casa luchando contra las tropas inglesas y contra sus propios adversarios políticos escoceses.
Otro detalle, la princesa francesa Isabel no llegará a Inglaterra hasta que fallece el rey Eduardo I, y William Wallace ya ha sido ejecutado.
Pidió ayuda al rey Felipe IV de Francia, al rey Haakon V de Noruega y hasta al Papa del momento que era Bonifacio VIII, pero sin conseguir ningún resultado. Decidió volver a Escocia para ayudar a The Bruce en su causa, pero será traicionado por otro noble y atrapado en Glasgow, enviado a Londres y ejecutado en 1305.
El método de ejecución, sin embargo está bien documentado en la película y William sufrió: estrangulamiento, castración, evisceración y decapitación.
Así pues resumiendo, William Wallace: ni era campesino, ni se rebeló por amor, ni fue traicionado por el futuro rey de Escocia, ni llevaba kilt, ni tuvo una relación con la princesa de Francia, ni  tendría un hijo con ella.
Wallace fue en realidad un rebelde que luchó contra los ingleses a favor del que se convertirá en Robert I the Bruce, liderando grandes batallas y que se convertiría en un icono de la independencia escocesa del poder inglés.

Aquí os dejo un vídeo gracioso resumiendo la historia con un poco de rock.

lunes, 24 de marzo de 2014

EL HÉROE Y EL ANCIANO SABIO

Hoy vamos a tratar dos arquetipos junguianos juntos, ya que creo que se complementan a la perfección y hará más sencillo entenderlos si se analizan relacionados antes que si se hacen por separado.
Empecemos por el primero:
Un héroe es algo que todos conocemos que es y podemos identificar, pero en ocasiones si nos preguntaran que lo definiéramos, nos costaría bastante más de un rato encontrar las palabras adecuadas que reúnan todas sus características.
Los héroes en la mitología son humanos o semidioses con unas características especiales que los hacen únicos (ya sea su fuerza, su valor, su habilidad en la batalla o su inteligencia) y que los convierte en un referente para su pueblo superando pruebas en las que tiene que demostrar ser digno del destino de fama y gloria que le está reservado. 
Representan el modelo de conducta ideal y al que aspirar, por el que los jóvenes deben sentirse impulsados a seguir sus códigos morales y el ejemplo a la hora de afrontar los retos que los convertirán en hombres.
En la mayoría de los mitos el héroe no tiene una infancia nada fácil, pues o es adoptado por otras familias como es el caso de Hércules, Moises, Cuchulainn, el Rey Arturo…,  o tienen una familia que ha vivido una situación traumática ante el fallecimiento de algún miembro de su grupo o la maldición de un dios como Ulises, Aquiles,  Rama, Teseo, Gilgamesh, etc…
Su adolescencia suele estar llena de aventuras y retos en los que van forjándose como las grandes figuras en que se van a convertir. En este momento es cuando se hace presente la otra figura arquetípca: el anciano sabio.
En la gran mayoría de las leyendas el héroe debe ser instruido o aconsejado en algún momento de su vida en que está más perdido, por un hombre mayor que le dará las claves para conseguir su objetivo y cumplir su destino. Suele representarse como un anciano barbudo, de una edad indeterminadamente vetusta que se encuentra rodeado de algún halo de magia o misterio casi divino. En la mitología greco-romana encontramos dos ejemplos en figuras como la del centauro Quirón, maestro de la mayoría de los héroes de esta mitología (Hércules, Ayax, Asclepio, Jasón,  Acteón, Aristeo, Aquiles o Teseo), o el sabio ciego Tiresias que desvelará a Ulises la manera volver a Ítaca.


En los mitos nórdicos el propio dios Odín suele convertirse en un anciano tuerto que pasea con un cuervo como un ermitaño entre las brumas y que aconseja a los guerreros o da vaticinios a los héroes importantes.
Dentro de los mitos célticos, el ejemplo más famoso está en la figura de Myrddin, o Merlín, el instructor, mejor amigo y consejero de joven Arturo al que entrena para convertirlo en rey de Britania. 


El viejo Morann, las apariciones del dios Lugh y otros personajes en la mitología del ciclo del Ulster irlandés con Cuchulainn.
Con todo ello el héroe se va formando en una serie de normas y conductas que le hacen ser el ejemplo para su cultura y su pueblo de las cosas mejores que éste puede ofrecer. Se convertirán en fundadores de ciudades, libertadores de tiranos y monstruos, campeones contras las injusticias y dignos merecedores del puesto entre los dioses o la memoria indeleble de sus futuras generaciones.

Por desgracia, en la mayoría de los casos, el héroe no va a morir de anciano o de una manera tranquila y cómoda, a pesar de todas sus hazañas. Muchos morirán a causa de un engaño, en muerte violenta en batalla, por traiciones cercanas o por la ira de algún dios rencoroso. 
Ser siempre correcto y un héroe es algo loable, pero en este mundo no se puede uno olvidar de que, como decía Merlín en la película de Excalibur: “Recuerda que siempre hay alguien más listo que tú.”