Mostrando entradas con la etiqueta necroturismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta necroturismo. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de julio de 2014

H.H. HOLMES

Muchas veces pensamos que las películas de miedo exageran determinados personajes o escenas para perturbar o provocar más inquietud y malestar en el espectador. Quizá es que la realidad es, en contadas ocasiones, tan horrible que creyendo que viene de la mente creativa de un director de cine es más fácil de asimilar que saber que más de un 98% de los personajes que “tememos” están basados en personas de carne y hueso.
Sabéis muchos de mi fascinación por el mundo de la psicología y la psiquiatría, mi afición por tratar de entender que hay detrás de cada acción y de preguntarme el porqué de algunos comportamientos patológicos tales como la psicopatía.
Consecuencia de ello, llevo años investigando y leyendo sobre asesinos en serie, y en especial psicópatas que han alcanzado fama mundial. Hoy quiero hablaros de uno, que a mi modo de ver no es muy conocido, como lo pueden ser Ted Bundy, Zodiac, Manson o Jeffrey Dahmer, pero que representa casi todos los motivos posibles por los que un psicópata o asesino en serie acaba desarrollando su espiral de violencia desmedida: el primer asesino en serie de los Estados Unidos, H.H. Holmes.


Herman Webster Mudgett nació el 16 de mayo de 1861, como suele suceder en estos casos, en una familia opresiva con un padre abusivo y una madre extremadamente puritana. Su principal obsesión desde siempre fue casarse con una mujer muy pudiente y poder vivir de sus rentas y con ello pagar una de sus grandes pasiones: poder pagar su carrera de medicina y convertirse en doctor.
Pasó de conquista en conquista cuando le convenía a sus planes y donde podía obtener mayor beneficio económico, muchas de las veces habiendo arruinado previamente a la mujer que abandonaba.
En la facultad no destacó ya que era un estudiante bastante mediocre que casi tuvo que suplicar para conseguir que le concedieran el título, pero aprendió muy bien cómo funcionaba el sistema de enseñanza de la época en esta área. Las prácticas de anatomía requerían de cadáveres frescos para las disecciones y que los estudiantes aprendieran el funcionamiento del cuerpo humano. Conseguir cuerpos era algo complicado pero muy lucrativo, pues se pagaban importantes cantidades de dinero a aquellos que facilitaran en material a las facultades. De esa manera veía como entraban los muertos clandestinamente y se les pagaban fianzas a aquellos que se atrevían a llevar a cabo este trabajo.
La consecuencia lógica fue al principio el robo de cadáveres frescos de los cementerios locales con otro amigo estudiante y socio, pero pronto se les ocurrió una idea mucho mejor para obtener dinero: estafar a los seguros de vida dando el cambiazo con gente ya fallecida y cobrar las primas. Tras su primera estafa y su huida con el dinero, y tras haber asesinado a su socio para no dejar pruebas, cambió su nombre por H.H. Holmes.


Con los beneficios que obtuvo adquirió un edificio entero que se convertiría en el hotel de sus sueños y que modificó para convertirlo en Edén del psicópata perfecto. Listo para la gran exposición de Chicago había establecido habitaciones selladas para usar a modo de cámara de gas, otras para quemar vivas a las personas, otras con trampillas para desplazar por el interior del edificio con rampas y poleas los cuerpos hasta el sótano que usaba para almacenar los cadáveres. Posteriormente esas víctimas serían preparadas ya como cuerpos enteros, miembros o esqueletos limpios para vender a las facultades que necesitaran de este tipo de suministros.
Una habitación hacía de sala de tortura con los instrumentos más modernos e ingeniosos que pudo imaginar: un autómata que hacía cosquillas a las victimas hasta matarlas de un paro cardiaco o agotamiento por la risa. Incluso desde su propio despacho podía ir matando apretando botones para las distintas habitaciones sin siquiera tener que levantarse de su escritorio. Cubos de ácido, mirillas en las paredes desde las que contemplar si quería el espectáculo dantesco que había preparado para su beneficio y diversión macabra.


La gran exposición de Chicago le proporcionó muchas víctimas que, al ser visitantes, era sencillo que nadie les echara de menos y llegaran a la ciudad con importantes cantidades de dinero, por lo que su negocio era tremendamente lucrativo.
Para su desgracia cuando ésta acabó sus ingresos disminuyeron drásticamente, por lo que volvió a su plan inicial de las estafas a los seguros de vida, y empezó un nuevo paso en su escalada asesina. Ahora su sadismo se enfocaría no solo en el tema económico si no en el sexual, las mujeres se convertirán en su nueva afición, convirtiéndolas en sus víctimas predilectas. Mujeres guapas, jóvenes y adineradas eran sus favoritas, siempre que primeramente hubiera encontrado la manera de quedarse con su dinero, por supuesto.
Curiosamente se le empezará a investigar por uno de sus casos de estafa, pero el investigador privado acabará descubriendo cartas de un par de sus víctimas (las hermanas pequeñas Pietzel) que había guardado como recuerdo. Se sabía que éstas habían desaparecido por lo que se pudo conseguir una orden de registro de “El Castillo”, como él llamaba a su hotel.
Cuando la policía entró no pudo dar crédito a lo que encontró en las habitaciones y los escondrijos que Holmes había construido.
Se le acusó y confesó veintisiete asesinatos con gran orgullo, pero los expertos y le adjudican más de doscientas víctimas ejecutadas por este doctor de la muerte.
El 7 de mayo de 1897,a la edad de 36 años, fue ajusticiado en la horca.


¿Qué puede pasar en el cerebro de alguien para que se den monstruos así?

lunes, 19 de mayo de 2014

GREYFRIARS KIRKYARD (PARTE 2): MACKENZIE POLTERGEIST

Este camposanto, del que hablamos en el post anterior, ha sido objeto de varios estudios debidos a fenómenos poltergeist y en especial dos sitios dentro de él: el mausoleo en el que está enterrado el infame Sir George MacKenzie, y la zona apartada de la prisión de los Covenants. 
Las manifestaciones sobrenaturales comenzaron a partir de 1998, cuando el mausoleo fue “violado” por un sin techo que decidió romper la puerta para poder descansar allí una noche.  Llegó, incluso a romper la puertecilla que conducía al sótano del mausoleo para protegerse mejor del frío y la lluvia. El problema: la madera podrida cedió y el pobre hombre aterrizó encima del ataúd de Bloody MacKenzie.
Sucedió que acabó descubriendo el cuerpo prácticamente incorrupto del abogado, que debido a las condiciones de humedad y de hermetismo en que había sido enterrado no había llegado a descomponerse del todo. 
El mendigo huyó gritando del lugar pasando de largo al vigilante nocturno que fue el que dio parte a las autoridades pertinentes, después de haber huido también ante la visión de un hombre saliendo de una tumba, mojado y pringado pegando alaridos, junto con su perro. 
A la mañana siguiente al guarda de seguridad denunciaría el allanamiento ante la policía y, acto seguido, renunciaría a su puesto como guardia del cementerio. 
Muchos de los tours de terror organizados por la ciudad, tuvieron quejas y denuncias de sus clientes, ya que en ocasiones se avisaron de situaciones de extremo frío, empujones sin justificación e incluso actos violentos como desaparición de objetos personales, sensaciones de estrangulamientos o quemaduras. 
La gota que colmó el vaso acabó con la denuncia de los padres de un niño de once años con los brazos marcados con arañazos sangrantes.
En otros casos algunas de las persona que acudían a este tipo de visitas, algunos conociendo la historia y otros sin conocerla,  no podían llegar a entrar debido al miedo y algunos llegaron a desmayarse teniendo que acudir la policía y los servicios médicos.
En ocasiones estos tours se vieron obligados a devolver el dinero a los visitantes por lo que el asunto comenzó a convertirse en un problema, no sólo social si no también económico para la ciudad y su turismo.

Desde ese primer ataque se han registrado más de 500 oficiales denunciados, por aquellos que se han atrevido a acudir a las autoridades, muchos de ellos con la cabeza baja por la vergüenza, hasta el 2006. 
Más de 140 desmayos y pérdidas de conciencia, bajadas de temperaturas, arañazos, marcas de mordeduras, quemaduras y moratones son los ejemplos más comunes de los fenómenos físicos producidos en el edificio. Los mismos tipos de manifestaciones parecen producirse pero incluso con mayor frecuencia en la zona de la prisión, no muy lejos del Mausoleo de MacKenzie.



En la zona de la prisión los repetidos ataques parecían que cada vez eran más violentos, por lo que se acabó decidiendo en el año 2000 se llamara oficialmente a un exorcista al camposanto para que realizara los ritos pertinentes en el recinto y así cesaran los fenómenos extraños.
Colin Grant, exorcista psíquico y espiritista reconocido y Claire Gardener, periodista, fueron los que llevaron a cabo el ritual y la documentación del proceso que se produjo en Greyfriars. No está demasiado claro que fue lo que les llevó a no terminar la ceremonia, pero parece ser que los fenómenos que allí se produjeron les obligaron a parar porque empezaron a temer por sus vidas. 
El pastor Grant dijo reconocer un número elevadísimo de fuerzas extrañas de características muy violentas y alteradas, que él identificaba con aquellos presos que murieron en el recinto por enfermedad e inanición.
Sólo una después del segundo intento fallido del ritual de exorcismo Colin Grant falleció debido a un repentino ataque al corazón.
En 2003 el encargado de los tours de terror que se ocupaban del cementerio de Greyfriars, al ver lo sucedido y que los ataques no cesaban decidió quemar toda la documentación que tenía en su posesión sobre Sir George MacKenzie.
El mismo Gobierno Municipal obligó a clausurar el tour que recorría este camposanto debido a todos los fenómenos extraños que estaban sucediendo, ya que se temía por la salud de los visitantes y trabajadores del lugar.
Este fenómeno está considerado como uno de los poltergeist mejor documentados del mundo, llamado Poltergeist MacKenzie.
Se han realizado reportajes sonoros y televisados y se han escrito libros, pero en los últimos años parece que las investigaciones se hubieran adormecido.
En la actualidad el cementerio se puede visitar, pero tanto la zona del Mausoleo Negro como la Prisión de los Covenants se encuentra cerrada con grandes candados y cadenas, muy nuevos, para que nadie pueda entrar en ellos y se vuelva a repetir alguno de esos sucesos paranormales.
Sin embargo en algunas ocasiones la compañía de visitas turísticas Black Hart City of Dead con el Ghost Tour o el Double Dead Tour tiene el privilegio de abrir esas puertas pero siempre poniendo en aviso a los visitantes de que cualquiera que prefiera quedarse fuera o salir del cementerio es mejor que lo hagan. 
La compañía del tour no se responsabiliza de los ataques que puedan sufrir los visitantes y lo advierten antes si quiera de acercarse a la zona, ellos son los únicos que tienen copia de la llave de esos candados y las personas con problemas de corazón o las embarazadas no tienen permitido el acceso al recinto de la prisión.
Esta es su página por si queréis echarle un ojo: 

Personalmente he hecho ese recorrido en dos ocasiones y no sé si por desgracia o por suerte a mi no me ha pasado nada, aunque he de decir es que es toda una experiencia si te gustan este tipo de cosas. 
Aunque viendo los resultados de algunos "ataques" puedo considerarme afortunada.



¡Auch! Dolor, mucho dolor... pero cuando uno se mete donde se mete...

Aquí os dejo una foto que hice a la entrada de la Prisión de los Covenant una noche que me colé por noviembre del 2011.


Un saludito sobrenatural a todos.